A partir del próximo 1 de junio, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le quedan tres meses de trabajo con su actual estructura, la que tuvo desde la reforma de 1994 promovida por el entonces presidente Ernesto Zedillo.
Terminan 30 años con una formación de 11 ministros en el pleno del máximo tribunal y dos salas, cada una integrada por cinco togados.
Tras la conclusión de su periodo y a la salida del ministro en retiro Luis María Aguilar Morales, en noviembre de 2024, el pleno quedó integrado con cinco ministras y cinco ministros, pues ya no se realizó el nombramiento de un sustituto, y la Segunda Sala con cuatro integrantes.
Durante los últimos meses el pleno no resolvió ningún asunto de relevancia, incluyendo un expediente para que el Poder Judicial acate la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para que México suprima la prisión preventiva oficiosa, caso que se arrastra desde enero de 2024.
En reuniones privadas los integrantes de la Corte acordaron ir reduciendo las sesiones, y agosto será prácticamente un mes en el que preparan la entrega a la nueva estructura de nueve ministros, que serán presididos por una mujer.
Los temas urgentes serán enviados a la Secretaría General de Acuerdos, para que sea la nueva Corte quien los atienda, a partir del 1 de septiembre, con su nueva estructura de cinco mujeres y cuatro hombres en el pleno.
En las sesiones públicas, que se transmiten por el canal oficial de Poder Judicial y por las redes sociales de la SCJN, sólo se ven caras largas, de ocho integrantes, pero principalmente de la presidenta, la ministra Norma Lucía Piña Hernández, quien pasa a la historia como la primera mujer que presidió el Máximo Tribunal en 200 años, cuyo periodo estaba programado del 2 de enero de 2023 al 31 de diciembre de 2026.
Pero la Reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF) recortó la presidencia de la ministra, quién, además, terminó denostada desde los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Tras la aprobación de la reforma judicial, que entró en vigor el 16 de septiembre de 2024, la mayoría del Pleno presentó su renuncia al presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, el 30 de octubre de 2024.

































