Jardines de niños, primarias, secundarias, bachilleratos y universidades abrieron este lunes sus puertas sin la tarea terminada.
Chicles, chocolates, muéganos, papas, palomitas, refrescos y todo aquel alimento que la cultura popular mexicana ha englobado en el coloquial concepto de comida chatarra debería estar, a partir de hoy, fuera de las tienditas, cooperativas y expendios escolares… pero no será así.
Autoridades educativas estatales reconocen que, a pesar de que el sábado pasado entró en vigor y este lunes debería hacerse efectiva la prohibición de vender “alimentos preenvasados con los sellos o las leyendas precautorias que incluye el sistema de etiquetado frontal de advertencia” o “cuyos ingredientes en su mayoría son de uso industrial, y algunos de estos ingredientes derivan o se les agregan grasas, harinas refinadas, sodio y/o azúcar”, esta medida será paulatina.
Lo mismo ocurrirá con la determinación de que “sólo se permitirá ofrecer agua para consumo humano, de preferencia sin saborizante, como medio de hidratación”, según se establece en los “Lineamientos generales a los que deberán sujetarse la preparación, la distribución y el expendio de los alimentos y bebidas preparados, procesados y a granel, así como el fomento de los estilos de vida saludables en alimentación, dentro de toda escuela del Sistema Educativo Nacional”, publicados el 30 de septiembre por las ecretarías federales de Educación Pública y Salud en el Diario Oficial de la Federación.
“A pesar de que la implementación es a partir de los últimos (días) de marzo, la aplicación será gradual. En primer lugar, se ha socializado en medios de comunicación el cambio en las escuelas (retirar la comida poco saludable).
“Estamos por iniciar un programa de sensibilización para padres de familia, así como la capacitación a los colectivos escolares, debido a que esta última debe ser con la orientación de la Secretaría de Salud”, explicó a MILENIO la Secretaría de Educación del Estado de Durango (SEED), a cargo de José Guillermo Adame Calderón.
Si bien el plazo para acatar la disposición contra la comida chatarra se aproximaba, durante los últimos días la Secretaría de Educación de Puebla “ha detectado que en algunos establecimientos aún se venden productos no permitidos, como galletas, pastelillos, frituras y bebidas con alto contenido calórico y azúcares añadidos, incluyendo néctares y jugos, entre otros”, reconoció su titular, Manuel Viveros Narciso.
En Hidalgo, el titular de Educación estatal, Natividad Castrejón González, explicó que “estamos actualmente en el proceso de implementación gradual” de la encomienda de retirar los alimentos no saludables de los planteles educativos de todos los niveles en la entidad.
“La coordinación interinstitucional y el acompañamiento técnico son factores que reforzarán esta etapa, permitiendo avanzar de manera ordenada y con apego a las disposiciones establecidas.
“Estaremos atentos para verificar que logremos los objetivos y es muy importante insistir en que la colaboración de toda la comunidad educativa será fundamental para alcanzarlos”, señaló en entrevista.
—¿Qué acciones concretas ha implementado la autoridad educativa para asegurar que las escuelas estén preparadas para cumplir con los lineamientos a partir del 29 de marzo de 2025?— preguntó MILENIO a la secretaria estatal de Educación en Tamaulipas, Lucía Aimé Castillo Pastor.
“Básicamente la comunicación, el conocimiento pleno de las nuevas disposiciones, la modificación que gradualmente tendrán que hacer en algunos espacios y, sobre todo, en la provisión de productos que en todo momento estén coadyuvando al balance de la alimentación de nuestros estudiantes” respondió la funcionaria.



































