El parapentista chino Peng Yujiang se convirtió en protagonista de una historia insólita de supervivencia luego de que, de manera accidental, alcanzara una altitud superior a los 8 mil metros durante un vuelo en parapente, desafiando no solo las leyes de la física, sino también los límites de la resistencia humana.
El hecho ocurrió a mediados de mayo en la región del Tíbet, donde Yujiang realizaba una travesía aérea junto a otros deportistas.
Sin embargo, una corriente ascendente de aire conocida como “térmica” lo arrastró hasta una altitud comparable con la cima del Monte Everest (8,848 m).
¿Quién es Peng Yujiang?
Peng Yujiang, de 37 años, es un experimentado parapentista y amante de los deportes de aventura. Su vuelo comenzó como una práctica común, pero rápidamente perdió el control de la altura cuando su parapente fue absorbido por una potente térmica.
Según explicó el propio Yujiang en declaraciones citadas por medios chinos como South China Morning Post, durante varios minutos perdió la capacidad de maniobrar.
Todo se volvió blanco, la presión en mi cabeza era extrema, y casi no podía respirar”, relató. Solo logró mantener la conciencia gracias a una preparación física rigurosa y su experiencia en vuelos prolongados.
¿Por qué es tan peligrosa una altitud de más de 8 mil metros?
Los 8 mil metros de altitud marcan el umbral conocido como la “zona de la muerte” en alpinismo. A partir de esa altura, la concentración de oxígeno en el aire es tan baja que el cuerpo humano comienza a deteriorarse rápidamente.
Yujiang no llevaba máscara de oxígeno ni equipo térmico adecuado, lo que hace su supervivencia aún más impactante. A esas alturas, las temperaturas pueden descender a -40 °C y el riesgo de hipoxia, edema cerebral o pulmonar es altísimo.
Según expertos consultados por la Federación Internacional de Deportes Aéreos (FAI), se trata de un evento extremadamente raro, y probablemente marque un nuevo récord mundial no oficial en parapente sin oxígeno suplementario.
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Récords y consecuencias del vuelo accidental
Tras el aterrizaje de emergencia, Yujiang fue atendido por paramédicos locales. Sufría congelación leve en las manos y síntomas de hipoxia, pero se recuperó sin necesidad de hospitalización.
Posteriormente compartió imágenes y datos del vuelo, incluyendo altímetros que confirman que superó los 8 mil 100 metros de altitud.
Las redes sociales chinas estallaron en reacciones. Algunos usuarios celebraron su hazaña como una muestra del poder de la voluntad humana, mientras que otros criticaron la falta de protocolos de seguridad.
La FAI ha solicitado una revisión técnica de los datos de vuelo para evaluar si se puede validar oficialmente como un récord. Por ahora, el caso de Peng Yujiang se suma a una lista muy corta de parapentistas que han logrado —intencional o no— vuelos en zonas tan peligrosas.
Peng Yujiang ya ha anunciado que se tomará una pausa en su actividad deportiva, aunque no descarta volver a volar. “Le debo la vida a mi instinto y a la suerte. No fue valentía, fue supervivencia”, concluyó.

































