Australia sufrió este fin de semana la peor masacre de las últimas décadas cuando dos atacantes, un padre y un hijo, dispararon a una multitud que celebraba el inicio de la festividad judía de Hanukkah en la playa de Bondi Beach, en Sídney, matando al menos a 15 personas.
Las autoridades están investigando el caso como un ataque terrorista, que dejó también más de 40 heridos.
Se trata del atentado masivo más grave en décadas en Australia, un país que ha reforzado durante años el control de armas.
Los atacantes actuaron solos y no formaban parte de una célula extremista mayor, aunque estaban “claramente” motivados por una “ideología extremista”, según confirmó este lunes el primer ministro australiano, Anthony Albanese
El ataque buscaba atacar a la comunidad judía de Sídney, dijo Chris Minns, primer ministro de Nueva Gales del Sur, y lo que debería haber sido una “noche de paz y alegría” fue “destrozada” por un “ataque horrible y perverso”.
Líderes de la comunidad judía en Australia, Israel y otras partes del mundo lamentaron lo ocurrido y pidieron al gobierno australiano medidas urgentes para contrarrestar el antisemitismo.
Los atacantes
Los dos hombres que sembraron el terror en Bondi Beach eran padre e hijo, de 50 y 24 años, según informó el comisario de policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, en una rueda de prensa celebrada este lunes.
Sajid murió poco después del tiroteo, mientras que Naeed se encuentra bajo custodia policial y herido de gravedad.
Sajid Akram era titular de una licencia de armas de fuego, ya que cumplía los criterios de elegibilidad para obtener un permiso de caza recreativa. Su nombre estaba vinculado a seis armas de fuego, todas las cuales se cree que fueron utilizadas en el ataque de Bondi Beach, según Lanyon.
El hombre llegó a Australia en 1998 con un visado de estudiante, según informó el ministro del Interior, Tony Burke, sin especificar de dónde procedía. El visado se convirtió en 2001 a un visado de acompañante y, posteriormente, a visados de reingreso para residentes.
Su hijo, Naveed Akram, es ciudadano australiano. El primer ministro Albanese afirmó que las autoridades se fijaron en él por primera vez en octubre de 2019.
Según Albanese, se le investigó por su relación con otras dos personas que posteriormente fueron encarceladas, pero “se llegó a la conclusión de que no había indicios de que supusiera una amenaza continua o de que fuera a cometer actos violentos”.
Mapa de la zona de Bondi Beach donde ocurrió el atentado.
Más tarde, el primer ministro dijo que el ataque “parece que esto estuvo motivado por la ideología del Estado Islámico (EI)”.
La cadena de televisión pública australiana, ABC, informó que el hijo fue interrogado por sus estrechos vínculos con una célula terrorista del EI con sede en Sídney.
El canal asegura que la policía antiterrorista cree que los hombres armados habían jurado lealtad al grupo terrorista y que habían preparado el ataque en una propiedad de alquiler a corto plazo situada a unos 30 minutos en coche de Bondi Beach, que se ha convertido en uno de los principales focos de la investigación policial.
En el vehículo de los atacantes se encontraron dos banderas del EI, según dijo un funcionario a ABC.
Anteriormente con base en Irak y Siria, el Estado Islámico estuvo detrás o se atribuyó la autoría de devastadores ataques contra civiles en todo el mundo, incluidos los atentados de París de 2015, en los que murieron 130 personas, y el ataque a la sala de conciertos Crocus en Rusia el año pasado, que causó la muerte de 145 personas.


































