En las horas de la mañana del pasado viernes, 28 de marzo, un fuerte terremoto causó una gran devastación en Birmania y algunas zonas de Tailandia, donde se han contabilizado más de mil muertos.
El sismo, de magnitud 7.7, ocurrió a las 3:30 AM hora local y tuvo su epicentro en el estado de Shan, en el noreste de Birmania, cerca de la frontera con Tailandia. Según informes preliminares, las réplicas continuaron durante varias horas, lo que aumentó el caos en la región.
El temblor se registró a 10 kilómetros de profundidad y el epicentro se situó a unos 17 kilómetros de Mandalay, la segunda ciudad del país asiático con 1.2 millones de habitantes, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos, que mide la actividad sísmica en todo el mundo.
Fuentes humanitarias en el terreno relataron que muchos edificios se derrumbaron en Mandalay mientras que un monasterio colapsó en la ciudad de Taungoo y 20 niños quedaron atrapados.En la localidad de Sagaing, un puente quedó hundido completamente, según la misma fuente.
Los efectos del sismo se dejaron sentir con fuerza también en Ragún , principal ciudad del país, donde se evacuaron los edificios, según relataron varios residentes.
































