En cuestión de horas, Gilberto Mora pasó de ser una de las grandes historias del Mundial 2026 a convertirse en el centro del debate tras la eliminación de México. El joven mediocampista no logró repetir las actuaciones que habían despertado elogios durante el torneo y, después de la derrota 3-2 frente a Inglaterra en los octavos de final, recibió una de las críticas más severas de un histórico del futbol mexicano.
Misael Espinoza, mundialista con México en Estados Unidos 1994 y una de las voces más reconocidas de la generación de los 90, utilizó su cuenta de X para cuestionar sin rodeos el rendimiento del futbolista.
Somos proteccionistas, pero el jóven Mora fue un desastre este partido. Nunca apareció, perdió el balón en el segundo gol inglés y no sigue al anotador en otro de los goles”, escribió el exdelantero.
Las palabras de Espinoza rápidamente generaron reacciones entre aficionados y analistas. Mientras algunos coincidieron en que Mora estuvo lejos de su mejor nivel, otros recordaron que el mediocampista, con apenas 17 años, disputó el partido más importante de su carrera y que cargarle gran parte de la responsabilidad por la eliminación resulta excesivo.
¿Cuál fue el desempeño de Mora?
Lo cierto es que el encuentro representó la actuación más discreta del juvenil en la Copa del Mundo. A diferencia de los partidos anteriores, en los que había destacado por su capacidad para conducir el balón, romper líneas y darle claridad al ataque mexicano, frente a Inglaterra tuvo dificultades para influir en el juego.
Además de perder protagonismo con la pelota, Mora apareció involucrado en acciones defensivas que terminaron siendo determinantes. Espinoza señaló específicamente la pérdida del balón que antecedió al segundo gol inglés y la falta de seguimiento sobre un rival en otra de las anotaciones, argumentos con los que sustentó su dura valoración.
La eliminación dejó un sentimiento encontrado alrededor del joven mexicano. Su Mundial confirmó que es uno de los mayores talentos surgidos en el país en los últimos años, aunque el cierre del torneo evidenció que todavía enfrenta el proceso natural de crecimiento que acompaña a cualquier futbolista de su edad.
Las declaraciones de Misael Espinoza reabrieron el debate sobre el nivel de exigencia que debe existir con una promesa que ya compite en la élite. Para algunos, la crítica forma parte del análisis futbolístico. Para otros, el contexto de un jugador de 17 años obliga a medir con mayor cautela los señalamientos después de una eliminación tan dolorosa para México.






























